Las cicatrices


Tamaño y posición de las cicatrices
Como la operación se realiza de manera percutánea, las incisiones son pequeñas (un poco más grandes que para una artroscopia).
En el caso del fémur (ver imagen), hay 3 incisiones :

  • una en la parte superior de la nalga (de 1,5 a 3 cm), que será tapada con el calzoncillo, para introducir el clavo (cicatriz A)
  • una en el lateral del muslo, en la parte de arriba del fémur (de 1 a 2,5 cm), para introducir el tornillo superior (cicatriz B)
  • una en el lateral del muslo, en la parte de abajo del fémur (de 3 a 4,5 cm de largo), para introducir los 2 tornillos inferiores.


Las incisiones son rectilíneas y finas, y no se estiran como las de los fijadores externos. Al cabo de 1 ó 2 años se transformarán en una línea fina y blanquecina.

Su posición posterior y lateral impide que se puedan ver de frente aunque el individuo esté desnudo. Dependiendo de la constitución de la piel y los pelos, incluso de perfil a veces hay que acercarse mucho para poder verlas.

  


Imágenes sobre : Cicatrices justo después de la operación. En la imagen de la izquierda se puede apreciar el tamaño de la cicatriz de introducción del clavo en la nalga.



Imagen sobre : Cicatriz femoral inferior 2 meses después de la operación.



Imagen sobre : Cicatrices tibiales 2 meses después de la operación. La rojez desaparecerá con el tiempo y la cicatriz se difuminará parcialmente.


Migración de las cicatrices
En una elongación femoral importante, la piel de la pierna, en continuidad con la piel del muslo (recubrimiento corporal "de una sola pieza"), se estira hacia el muslo. Esto hace que las incisiones se desplacen hacia arriba y que para sacar los tornillos a veces sea necesario realizar una incisión encima de ellos, a cierta distancia de la cicatriz inicial que ha migrado.



Imagen sobre : El ejemplo anterior muestra una cicatriz que ha ascendido 3,5 cm en una elongación de 5,5 cm (la cruz dibujada sobre la piel muestra la posición del tornillo, no coincidente con la incisión).

Del mismo modo, en una elongación de pierna, la piel del pie se estirará hacia arriba y la del muslo hacia abajo.


Las elongaciones del fémur y la tibia del mismo miembro
Una elongación simultánea del fémur y la tibia provocará un estiramiento muy importante de la piel y esto disminuirá el juego articular dando lugar a problemas de estiramientos nerviosos de los nervios cutáneos, produciendo sensaciones de percepción cutánea fuerte o de quemadura.
Por este motivo, cuando se trata de alargamientos importantes, en vez de realizar las elongaciones bilaterales de los 2 fémures y de las 2 tibias simultáneamente, es mejor proceder secuencialmente, dejando un período para la recuperación de la movilidad entre las 2 operaciones.



Imagen sobre : Imagen en la que se puede ver la cicatriz después de 5,5 cm de elongación femoral. Dicha cicatriz ha migrado 3,5 cm hacia la parte superior del fémur. La posición del tornillo (que en el momento de la intervención se encontraba a nivel de la cicatriz) ahora está más abajo que la cicatriz. Por lo tanto, la piel de la pierna se ha estirado hacia arriba, realizando un auténtico 'lifting' de la pierna (como cuando se estira un calcetín).


Posible tratamiento para atenuar las cicatrices
Este tratamiento podrá comprender tópicos locales en postoperatorio (ketum, corticoides, etc.) o realizarse con posterioridad, si posible después de retirar los clavos (tras la segunda incisión para sacar los clavos).
Se podrá proponer un tratamiento por dermabrasión, láser, etc. Los tratamientos mecánicos o químicos producen una reacción inflamatoria, por lo tanto, antes de mejorar, la cicatriz empeorará transitoriamente.
En caso de problemas de cicatrización particulares (cicatrices queloides, etc.) se podrá realizar una cirugía de revisión o una cirugía estética.


     

Docteur Jean-Marc GUICHET, MD, PhD, Doct Sci - Centre Phocea, 14 Blvd Gustave Ganay 13009 Marseille
Téléphone : +33 (0) 491.777.547 contact@allongement-os-grandir.com