Clavo Albizzia tibial


Principio
El clavo se mete por el extremo superior de la tibia, cerca de la rodilla. Una pequeña incisión permite introducir el clavo de elongación en la cavidad central del hueso, después de haber seccionado este último. La sección no se puede hacer desde el interior del hueso, ya que la sierra no puede cortar un hueso triangular. Por lo tanto, es necesaria otra incisión. El peroné también se seccionará, pero su consolidación se efectuará naturalmente y de forma paralela a la de la tibia.
Los extremos superior e inferior del peroné se fijan a los de la tibia por medio de un tornillo.

Luego, el clavo se bloquea por sus dos extremos para que la tibia no se mueva.



Imagen sobre : Radiografía en la que se pueden apreciar los dos huesos seccionados, el clavo Albizzia situado en el espacio central del hueso y los tornillos que mantienen inmovilizados la tibia y el peroné por sus respectivos extremos superiores e inferiores.

(Poner el cursor sobre las fotos para conseguir la leyenda)

Tibia con una deformación en varo   Radiografía tras la corrección del varo   Cicatrices cerca de la rodilla durante la elongación


Maniobras de rotación
Son más sencillas y menos dolorosas que las del fémur. La elongación se consigue girando la pierna en rotación interna y externa.

           


Imágenes sobre : Elongación tibial derecha. Maniobra de rotación externa e interna para realizar la distracción. La paciente volvió a caminar a partir del 2° día postoperatorio. Cabe señalar que dicha paciente tuvo colocado un fijador externo en la otra pierna que le produjo una desviación del hueso que requirió una reintervención quirúrgica.


Las Cicatrices
Hay más que en el fémur :

  • 1 para la inserción del clavo en la rodilla
  • 1 por tornillo (6 tornillos)
  • 1 para cortar la tibia y el peroné


Particularidades
La tibia cicatriza peor que el fémur (menos músculo alrededor y vascularización más reducida), por lo que las elongaciones bilaterales se realizarán prioritariamente en el fémur. Algunas tibias no cicatrizan espontáneamente y a veces requieren un injerto óseo. El injerto óseo es más frecuente a nivel de la tibia que a nivel del fémur.


     

Docteur Jean-Marc GUICHET, MD, PhD, Doct Sci - Centre Phocea, 14 Blvd Gustave Ganay 13009 Marseille
Téléphone : +33 (0) 491.777.547 contact@allongement-os-grandir.com