Exigencias y cuidados


Por definición, los fijadores externos están provistos de clavos/tornillos que atraviesan los tejidos blandos poniendo en contacto el medio externo (reputado sucio y contaminado) con el medio interno (limpio y estéril). La duración del porte de un fijador externo implica un riesgo infeccioso que generalmente se manifiesta alrededor de los clavos. Este es el motivo por el que hay que hacer curas especiales y acudir regularmente al cirujano durante la elongación o corrección. Al principio, las visitas son semanales o cada dos semanas, y después se van espaciando.
El paciente deberá protegerse de los riesgos asociados a la suciedad y ducharse, o incluso darse baños, de una determinada manera (el metal utilizado no se oxida).
También deberá girar las tuercas todos los días para efectuar la corrección o la elongación. Por regla general, la corrección diaria es de 1 mm y se obtiene en 4 veces a lo largo del día.
Las maniobras de elongación suelen ser poco o nada dolorosas. Como se efectúan desde fuera del organismo (tuercas) el paciente tendrá poco miedo y stress psíquico.
En cambio, el estiramiento de los tejidos blandos en los clavos/tornillos del fijador externo pueden engendrar dolores de moderados a muy moderados.
Los clavos se deben limpiar cuidadosamente para disminuir el riesgo de complicaciones a nivel de los mismos.


     

Docteur Jean-Marc GUICHET, MD, PhD, Doct Sci - Centre Phocea, 14 Blvd Gustave Ganay 13009 Marseille
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