Testimonios


Cirugía de elongación de los miembros inferiores
La talla baja, ya sea constitucional o debida al enanismo, a veces se vive como un handicap. No tiene tratamiento médico. La hormona de crecimiento se utiliza en caso de deficiencia hormonal, lo cual no es el caso en estas 2 situaciones. La medicina paralela (acupuntura, homeopatía, etc), es una estafa.

ELONGACIÓN DE LOS 2 FÉMURES DE 9,2 cm EN EL CASO DE UNA TALLA BAJA CONSTITUCIONAL DE 1,48 m :

Mi historia :

Entonces, Doctor "¿nunca podré crecer? ¿De verdad que no existe ningún medio para ganar unos cuantos centímetros?". "Pues desgraciadamente no. Tiene que aceptarse así. De todas formas, usted tiene otras cualidades..."
He aquí la respuesta del médico de cabecera o de cualquier endocrino consultado. Yo lo viví en mi propia carne. Durante más de 10 años, desde mi adolescencia, busqué y consulté diferentes médicos sin éxito. Estaba convencida que en la era de las naves espaciales se podía curar este mal, pero tal vez leía demasiada ciencia ficción.
Después hice la carrera de medicina y seguí informándome por medio de los diferentes especialistas de mi hospital clínico. El endocrino: "no", el profesor de anatomía : "no", el cirujano general "no". Entonces le pregunté al profesor ortopeda jefe de servicio :

- yo : ¿cómo hace para alargar un hueso cuando la longitud de las piernas es desigual?
- él : con un fijador externo.
- yo : entonces, colocando uno en cada pierna se podría aumentar de estatura ¿no?
- él : no, de ningún modo, es una intervención demasiado complicada y arriesgada como para hacer crecer a una persona que por otra parte es normal. Sáquese esa idea de la cabeza.

Esta respuesta me entristeció y alegró al mismo tiempo, ya que ahora sabía que existía un instrumento quirúrgico y eso me daba esperanzas. Fui a ver a otro ortopeda del mismo servicio, un joven médico extranjero y le pregunté "¿en este hospital clínico quien opera las discrepancias de longitud de los miembros inferiores?, es que estoy terminando mis prácticas de ortopedia y todavía no he visto ninguna operación de ese tipo". Él : "Ya, es que sólo se hace en cirugía pediátrica, porque es una operación que sólo se le hace a los niños". Genial, un dato más. Esperé a hacer las prácticas de cirugía pediátrica y fui a ver al cirujano de ortopedia infantil, el Profesor L. Le hablé de mi sufrimiento y él, a partir de unos cuantos jóvenes pacientes del servicio, me mostró lo complicada, dolorosa larga y arriesgada que era la operación. A pesar de mi insistencia, él se opuso. Entonces fui a ver un cirujano a la ciudad. Para mi sorpresa, este último aceptó intervenirme aunque nunca había realizado esta operación de manera bilateral. Yo no era irresponsable y tenía buenos conocimientos médicos para saber que las cosas habrían salido mal, ya que no basta con operarse, con tener el fijador alrededor de los miembros. En efecto, existe toda una parte de rehabilitación y de seguimiento personalizado que aquel cirujano no habría podido garantizar seriamente. Por lo tanto, no seguí adelante. Continué mis largos estudios, pero esta idea no se me iba de la cabeza. Entonces fui a ver un cirujano a París (ya que supuestamente la cirugía parisina es la mejor). Se trataba de un profesor a cuya consulta acudí varias veces y que finalmente había aceptado operarme. Me dio las señas de los pacientes que había operado de elongación bilateral y fui a verlos. A pesar de que todos tenían secuelas, estaba decidida a volver a verlo para fijar la fecha de la operación. Habían pasado tantos años, que esto fue al final de mis estudios de medicina.
Sin embargo, seguía estando en contacto con el Profesor L, ya que apreciaba muchas de sus cualidades. Él admitía que yo necesitaba esta cirugía, pero quería que todo saliera bien. Consideraba que como no tenía ninguna enfermedad ósea, sólo una estatura un poco más baja de lo normal, sería una pena que se produjesen complicaciones (balanza beneficio/riesgo). En 1997 terminé mis estudios. Entonces el Profesor L me anunció que se había validado un nuevo método menos peligroso y por lo tanto más aceptable para un adulto (sí, había crecido mucho en años, pero no en cm). Se trataba de un clavo interno, diseñado por un joven cirujano brillante: el Dr. Guichet, que por aquella época trabajaba en el hospital clínico de Nancy.
Hoy en día, su método es el mejor. A mí me operó hace 4 años. La elongación duró 2 meses y medio, período durante el cual hice mi rehabilitación en el Centro de rehabilitación funcional de Nancy. Volví a casa 2 ó 3 semanas más tarde, sin bastones, y reanudé el trabajo 2 meses después. Conseguí crecer 8 cm, los resultados son excelentes, no me ha quedado ninguna secuela y estoy contentísima.

He sufrido mucho por culpa de este handicap y el camino que me llevó hasta el Dr. Guichet fue largo. Sin embargo, hoy en día sigo constatando que los pacientes están mal informados. Ahora trabajo en otro hospital clínico y cuando pregunto ingenuamente si existe alguna forma de crecer, siempre me contestan "no" o "si, el fijador externo". Me parece increíble, sobre todo porque el clavo interno ha demostrado su eficacia y sus ventajas. ¡Cuánta desinformación! Me repugnan esos cirujanos que sólo saben hablar de su antiguo método y quieren guardar los pacientes para ellos, aunque uno de sus colegas pueda ofrecer prestaciones más honestas. No es de extrañar que los generalistas tampoco estén al corriente. El año pasado vi un programa en la tele sobre la cirugía de elongación: el cirujano invitado sólo trabajaba con el fijador externo y por lo tanto ni siquiera se habló del clavo interno. Es lamentable ver que hoy en día se sigue orientando a los pacientes hacia el fijador externo, que es un método bárbaro. Por eso he creado esta página: para informar.

LOS MÉTODOS DE ELONGACIÓN

El principio :

los miembros inferiores están formados por huesos largos: fémur (muslo), tibia (pierna) y accesoriamente el peroné. Estos huesos se pueden alargar quirúrgicamente. Después de cortar el hueso en dos, ambos trozos se separan mecánicamente de manera progresiva por medio de un instrumento metálico a razón de 1 mm al día. Por lo tanto, para obtener un alargamiento de 6 cm, son necesarios 2 meses. Entre los 2 trozos se va formando hueso poco a poco. Paralelamente, todos los órganos del miembro se alargan de forma natural (músculos, piel, nervios y vasos). Los músculos se alargan más despacio, lo que provoca, si no se toma ninguna medida (rehabilitación), una retracción muscular y, por consiguiente, dolores atroces y sobre todo una limitación articular (las articulaciones no se estiran ni se doblan suficientemente).
Una vez colocado el aparato, es el propio paciente quien debe tomar cartas en el asunto haciendo regularmente ejercicios de flexibilidad, estiramiento y musculación durante el período de elongación (con el apoyo de un fisioterapeuta). Estos ejercicios deberán proseguirse al salir del centro hasta lograr la movilidad normal de los miembros.

Existen varios tipos de aparato :
  1. El fijador externo : el más antiguo es el fijador de Ilizarov, formado por varillas, aros y clavos que atraviesan la piel e incluso pueden llegar a atravesar toda la pierna. Cuando se coloca en las dos tibias (o en la tibia de una pierna y el fémur de la otra) es un tanto molesto por su volumen. Es el fijador más utilizado, ya que todos los ortopedas lo han estudiado. Ilizarov, un cirujano ruso de un lugar recóndito de Siberia, utilizó este aparato desde los años 50 en traumatología y para todo tipo de deformaciones óseas, llegando a utilizarlo para elongaciones bilaterales (¡habría hecho más de 1000!). Los países occidentales no sabrán de su existencia hasta los años 80 (¡30 años después!). La idea del fijador es anterior a Ilizarov, pero él fue el primero en utilizarlo como un instrumento de rutina y para hacer crecer. Este método fue rápidamente adoptado por un cirujano americano para realizar elongaciones bilaterales: el Dr. D. Paley. Este doctor es muy conocido por el público americano debido a su carácter mediático (aparece en muchas emisiones y entrevistas televisivas). Su precio: ¡alrededor de 70.000 dólares americanos! En Francia también hay algunos cirujanos que hacen elongaciones bilaterales. El aparato permanece colocado de 6 a 8 meses (dependiendo del alargamiento) y como es muy voluminoso, los movimientos se ven limitados. El dolor es intenso y la rehabilitación debe proseguirse de 1 a 2 años, ya que las retracciones musculares son importantes. Los pacientes utilizan sillas de ruedas y muletas durante mucho tiempo.
    Posteriormente se desarrolló otro tipo de aparato externo: el monotubo. Este aparato consiste en un solo tubo metálico por el lado del miembro. Es menos voluminoso y se puede utilizar en el fémur. Sin embargo, provoca desviaciones axiales (el miembro se deforma y se desvía lateralmente).
  2. Los métodos mixtos : otros cirujanos intentaron reducir el tamaño del implante disminuyendo el número de elementos externos y asociándole elementos situados dentro del hueso. Esto permite mejorar la comodidad del paciente, ya que el fijador externo se puede retirar al final de la elongación (la parte interna permanece implanta de 1 a 2 años), pero el resultado y los riesgos no sufren grandes cambios.
  3. Los métodos totalmente internos: los más innovadores. Se trata de una varilla metálica que va colocada dentro del hueso (intramedular en la jerga médica) y no tiene ningún tipo de contacto con el exterior (contrariamente a los métodos anteriores). De esto se deducen sus grandes ventajas: ausencia de objetos que atraviesan la piel y por lo tanto menos complicaciones; ausencia de objetos alrededor del miembro, lo que permite moverse y vestirse como se quiera; no requieren ningún tipo de mantenimiento ni curas locales; son menos dolorosos y como los músculos quedan libres la rehabilitación es mucho más sencilla. Otra ventaja a tener en cuenta es que se pueden abandonar precozmente las estructuras de asistencia médica y reanudar rápidamente las actividades.
    Este método se llama clavo de elongación progresiva totalmente intramedular o clavo de Albizzia y ha sido puesto a punto por Dr. JM Guichet en los años 80. Cirujanos de todos los países vinieron a aprender esta técnica a su lado y hoy en día hay personas que acuden a él de todas partes del mundo, incluso de EE.UU. para que las opere. Yo considero que he tenido mucha suerte por haber podido beneficiarme de este tipo de operación y creo que en Francia existe un gran número de pacientes que merecen ser orientados hacia este cirujano.
    Una observación : en otros países existen cirujanos que han inventado sus propios clavos internos, pero son diferentes y no presentan las mismas ventajas que el clavo de Albizzia. Los nombres de dichos clavos también son diferentes (clavo de Bliskunov para los cirujanos rusos, "fitbone" para los alemanes e ISKD para los americanos).
    Además, el Dr. Guichet adapta los parámetros a cada paciente (velocidad de elongación, tipo de rehabilitación, etc.) y controla él mismo la rehabilitación a través de un seguimiento regular del paciente, cosa que no hace ningún otro cirujano.


LOS RIESGOS DE LA CIRUGÍA

Con el fijador externo hay demasiados, por eso se ha limitado su uso en las elongaciones :
  • infección : de la piel y el hueso (grave, pudiendo provocar el objetivo contrario, es decir, un acortamiento)
  • vasculares : flebitis y necrosis del pie (lo que puede exigir una amputación)
  • articulares : luxación y rigidez
  • nerviosos : parálisis
  • psicológicos : debido a la pesadez del tratamiento y a los dolores
  • cicatrices inestéticas por todo el miembro


Con el clavo interno, todos esos riesgos se ven considerablemente disminuidos, aunque no anulados (en medicina no existe el riesgo cero).

Atención, yo no digo que todo el mundo puede someterse a esta operación, ya que es una prueba muy difícil y las personas de talla normal no están concernidas. Simplemente informo de su existencia y de su interés, porque las personas interesadas no siempre reciben información de los diferentes médicos consultados, como sucedió en mi propio caso.




ELONGACIÓN FEMORAL MONOLATERAL POSTRAUMÁTICA DE 6 cm, ASOCIADA A PROCEDIMIENTOS COMPLEJOS :
(Genu varo considerable, acortamiento de 6 cm, trastorno torsional tibial de 30° y valgo tibial importante)

Mi historia !

Me llamo VF, estoy casada, soy madre de 2 hijos y tengo 33 años.

Todo empezó en Madagascar, en 1988. Íbamos en coche, por una carretera caótica de mi hermoso país. De repente, ocurrió el accidente. El conductor falleció y yo me quedé en coma con múltiples fracturas. Mi pierna izquierda fue la parte más afectada y el cirujano malgache tuvo que hacer enormes proezas con el material local para arreglar lo mejor posible mi fémur y mi tibia con placas, tornillos y clavos... Sin embargo, mi húmero quedó dividido en dos partes.
Resultado : la pierna izquierda 6 cm más corta que la derecha.

Los médicos querían prescribirme zapatos ortopédicos con una suela compensada visible desde fuera, pero mi coquetería me hizo rechazar esta proposición y opté definitivamente, al menos eso fue lo que pensé por aquel entonces, por los botines, ya que éstos permitían disimular mejor una plantilla interior de unos cuantos centímetros, que a su vez permitiría reducir mi cojera.

Así fue como anduve durante 14 años.

En 1995 me fui a Francia para buscar, sin demasiadas ilusiones, un milagro de la civilización occidental que me permitiese recuperar la longitud de mi pierna y caminar normalmente. No tuve mucha suerte, pero milagrosamente, en el año 2001, con la llegada del nuevo siglo, me pusieron en contacto con el doctor Guichet.

Gracias a él, emprendimos juntos MI APABULLANTE METAMORFOSIS.

¿A mi edad todavía pueden crecer los huesos? ¿Es verdad que se puede corregir una deformación ósea debida a un accidente o por causas congénitas?

Tras nuestra primera cita, que duró más de una hora, en abril 2001, el balance no fue muy alentador :

  • pierna izquierda 6 cm más corta que la derecha
  • fémur y tibia fuera de su eje
  • genu varo


Tras un balance preciso y la exposición detallada de todo lo que había que hacer, se elaboró el planning de las "operaciones" cuya duración era de un año.

Primero, y eso no fue más que el principio, fisioterapia para muscular mi pierna.

A finales de mayo, primera intervención quirúrgica para retirar el material malgache que me habían metido en la pierna desde el accidente.
Más sesiones de fisioterapia.

A finales de junio, primer clavo en el fémur para corregir el eje de la rodilla con respecto a la cadera. Al despertar, primer temor, la tibia y el pie están orientados hacia fuera. Todo es normal, se trata de una etapa intermedia que se corregirá posteriormente.
Nuevo descubrimiento, el Centro de Rehabilitación de la calle Lionnois y la fisioterapia intensiva.
Llegan los primeros momentos difíciles, el cansancio, el hecho de estar separada de mi marido y mis hijos, las lágrimas y también el desánimo. "Dígame doctor ¿todavía falta mucho?"

A finales de septiembre, tercera operación y nuevo clavo para corregir el eje de la rodilla a nivel de la tibia. Al despertar, mi pierna está recta, es el inicio del milagro, de mi metamorfosis.
Y una vez más, vuelta a Lionnois, a la fisioterapia, a separarme de mi familia, al cansancio y a los inevitables momentos de desaliento, lágrimas, ganas de abandonar todo e incluso momentos de arrepentimiento… Pero seguía firme en mi propósito de lograrlo, de volver a ser recta, de andar como todo el mundo y tenía el apoyo incondicional y sin falla, cuán precioso en esos momentos de debilidad, de mi marido.

Una oportunidad : la operación final puede llevarse a cabo el 28 de diciembre. Adiós a la cena de Nochevieja, ese año el cotillón será en la clínica. Era la última etapa, la que consistía en colocar el clavo femoral de elongación. Se saca el primer clavo, se rompe el fémur en dos lugares y se mete el nuevo clavo. Otro descubrimiento : "el clic-clac". Y así empecé el maratón de la elongación : cinco clic-clac mañana, tarde y noche para alargar el fémur 1 milímetro al día.
¿Cuántas veces tendría que contorsionar la rodilla para recuperar los seis centímetros restantes?
Y venga fisioterapia y más fisioterapia.

Y llegó la primavera, las pequeñas flores, los cantos de los pájaros y un sol en el cielo que invitaba a correr, era el renacimiento, el inicio de una nueva vida.

A finales de mayo todo había terminado.

A lo largo de todo el año siempre tuve confianza en mi cirujano.
Al final, terminé mi tratamiento y estoy muy contenta. Los resultados han sido excelentes : pude recuperar toda la longitud de mi pierna, el eje de la rodilla se corrigió y la pierna ha quedado totalmente recta.
No lo hice simplemente por estar guapa, sino también por mi salud. Es muy útil poder caminar correctamente en la vida diaria.
A pesar de haber dedicado un año de mi vida a estas operaciones, visto el resultado final, hoy en día he olvidado todos los momentos difíciles.
Mi vida ha cambiado mucho, he redescubierto el placer de andar con sandalias, e incluso con los pies descalzos.
Todo esto se lo debo a mi cirujano y por eso quiero manifestarle mi más profundo y sincero agradecimiento.
Era un sueño y el doctor Jean Marc Guichet lo hizo realidad.

Con voluntad, confianza y paciencia todo puede curarse.




ELONGACIÓN DE LOS 2 FÉMURES EN UN CASO DE TALLA BAJA CONSTITUCIONAL, HOMBRE DE 1,55 m :

Yo fui operado por el Doctor Guichet a los 24 años de edad (ahora tengo 31) para una elongación de 7cm.
La operación tuvo lugar en el hospital de Nancy y luego fui transferido a un centro de readaptación con fisioterapeutas, donde realicé las maniobras de rotación para alargar las piernas.
Las maniobras de rotación no son nada difíciles y no duelen casi nada. Lo único que hay que hacer es superar el miedo de la primera. Aunque digo que no son dolorosas, esto es relativo dependiendo de cada persona, pero por lo que a mí respecta, eran más desagradables que dolorosas.
En todos las aspectos, pensé que lo más conveniente era el clavo de Albizzia : ausencia de aparato externo, ausencia de infección, y creo que menos dolor...
El objetivo se alcanzó sin ninguna complicación. El único imprevisto de poca importancia, fue una osificación tardía en el fémur izquierdo que me produce algo de dolor cuando hago esfuerzos.
La elongación duró aproximadamente 2 meses, al cabo de los cuales regresé a la universidad. Por aquel entonces caminaba con bastones, ya que me costaba un poco andar sin ellos, en cambio no tuve ningún problema para conducir.
Estoy totalmente satisfecho del resultado y no me arrepiento en absoluto de mi elección.
Uno de los puntos importantes, como señala el Doctor GUICHET, es la preparación antes de la operación. Yo, dos meses antes hacía 2 h de musculación al día. Esto permite recuperar más rápido la fuerza muscular tras la elongación. Pero también hubiese tenido que continuar después de la operación y de manera regular, cosa que no hago siempre, lo que explica algunos de los dolores mencionados anteriormente y que probablemente no tendría si practicase deporte con frecuencia.

No recuerdo exactamente cuanto tiempo tuve que andar con bastones, pero no fue mucho (entre 1 y 2 meses).

En este aspecto, la preparación deportiva previa a la operación también permite una recuperación más rápida después. Hoy en día, el clavo se introduce de manera diferente, lo que reduce los traumatismos a nivel de los glúteos.
La única cosa que me resultó realmente difícil fue subir las escaleras, por lo demás no hubo problema. El factor cansancio también se debe tener en cuenta. Me cansaba mucho y rápidamente, pero de manera transitoria.

Las dificultades :

Sólo son aplicables a mi caso, ya que lo más probable es que las demás personas no hayan tenido las mismas que yo, de hecho las dificultades varían de una persona a otra.
Reconozco que me canso más pronto que antes cuando permanezco de pie demasiado tiempo. También resiento pequeños dolores en la pierna izquierda, donde tuve el problema de osificación.
Pero hay que tener en cuenta que he dejado de hacer deporte y que eso ha tenido un efecto negativo: he perdido mucha flexibilidad.
En mi caso, las cicatrices son grandes (pero bien hechas y eso para mí es un detalle realmente importante) pero ahora el clavo se mete de manera diferente y las cicatrices son diminutas.

La primera vez que consulté al Doctor GUICHET, hace un año, me dijo que volviera a hacer deporte y ejercicios de flexibilidad y que todo volvería a la normalidad, pero todavía no he hecho deporte de manera regular, sólo un poco de musculación de vez en cuando. La actividad física es muy importante.
Aparte del entrenamiento preoperatorio, lo que me parece un esfuerzo ínfimo para una operación de esta envergadura, no hay ninguna dificultad.

Mi opinión es que el clavo de Albizzia es el mejor método actualmente disponible.

Más adelante le enviaré al Doctor GUICHET un testimonio mejor redactado para sus futuros pacientes.


     

Docteur Jean-Marc GUICHET, MD, PhD, Doct Sci - Centre Phocea, 14 Blvd Gustave Ganay 13009 Marseille
Téléphone : +33 (0) 491.777.547 contact@allongement-os-grandir.com