Testimonios


Mi historia :

Me llamo VF, estoy casada, soy madre de 2 hijos y tengo 33 años.

Todo empezó en Madagascar, en 1988. Íbamos en coche, por una carretera caótica de mi hermoso país. De repente, ocurrió el accidente. El conductor falleció y yo me quedé en coma con múltiples fracturas. Mi pierna izquierda fue la parte más afectada y el cirujano malgache tuvo que hacer enormes proezas con el material local para arreglar lo mejor posible mi fémur y mi tibia con placas, tornillos y clavos... Sin embargo, mi húmero quedó dividido en dos partes.
Resultado : la pierna izquierda 6 cm más corta que la derecha.

Los médicos querían prescribirme zapatos ortopédicos con una suela compensada visible desde fuera, pero mi coquetería me hizo rechazar esta proposición y opté definitivamente, al menos eso fue lo que pensé por aquel entonces, por los botines, ya que éstos permitían disimular mejor una plantilla interior de unos cuantos centímetros, que a su vez permitiría reducir mi cojera.

Así fue como anduve durante 14 años.

En 1995 me fui a Francia para buscar, sin demasiadas ilusiones, un milagro de la civilización occidental que me permitiese recuperar la longitud de mi pierna y caminar normalmente. No tuve mucha suerte, pero milagrosamente, en el año 2001, con la llegada del nuevo siglo, me pusieron en contacto con el doctor Guichet.

Gracias a él, emprendimos juntos MI APABULLANTE METAMORFOSIS.

¿ A mi edad todavía pueden crecer los huesos ? ¿ Es verdad que se puede corregir una deformación ósea debida a un accidente o por causas congénitas ?

Tras nuestra primera cita, que duró más de una hora, en abril 2001, el balance no fue muy alentador.

  • pierna izquierda 6 cm más corta que la derecha
  • fémur y tibia fuera de su eje
  • genu varo


Tras un balance preciso y la exposición detallada de todo lo que había que hacer, se elaboró el planning de las "operaciones" cuya duración era de un año.

Primero, y eso no fue más que el principio, fisioterapia para muscular mi pierna.

A finales de mayo, primera intervención quirúrgica para retirar el material malgache que me habían metido en la pierna desde el accidente.
Más sesiones de fisioterapia.
A finales de junio, primer clavo en el fémur para corregir el eje de la rodilla con respecto a la cadera. Al despertar, primer temor, la tibia y el pie están orientados hacia fuera. Todo es normal, se trata de una etapa intermedia que se corregirá posteriormente.
Nuevo descubrimiento, el Centro de Rehabilitación de la calle Lionnois y la fisioterapia intensiva.
Llegan los primeros momentos difíciles, el cansancio, el hecho de estar separada de mi marido y mis hijos, las lágrimas y también el desánimo. "Dígame doctor ¿ todavía falta mucho ?"

A finales de septiembre, tercera operación y nuevo clavo para corregir el eje de la rodilla a nivel de la tibia. Al despertar, mi pierna está recta, es el inicio del milagro, de mi metamorfosis.
Y una vez más, vuelta a Lionnois, a la fisioterapia, a separarme de mi familia, al cansancio y a los inevitables momentos de desaliento, lágrimas, ganas de abandonar todo e incluso momentos de arrepentimiento… Pero seguía firme en mi propósito de lograrlo, de volver a ser recta, de andar como todo el mundo y tenía el apoyo incondicional y sin falla, cuán precioso en esos momentos de debilidad, de mi marido.

Una oportunidad : la operación final puede llevarse a cabo el 28 de diciembre. Adiós a la cena de Nochevieja, ese año el cotillón será en la clínica. Era la última etapa, la que consistía en colocar el clavo femoral de elongación. Se saca el primer clavo, se rompe el fémur en dos lugares y se mete el nuevo clavo. Otro descubrimiento : "el clic-clac". Y así empecé el maratón de la elongación : cinco clic-clac mañana, tarde y noche para alargar el fémur 1 milímetro al día. ¿Cuántas veces tendría que contorsionar la rodilla para recuperar los seis centímetros restantes?
Y venga fisioterapia y más fisioterapia.

Y llegó la primavera, las pequeñas flores, los cantos de los pájaros y un sol en el cielo que invitaba a correr, era el renacimiento, el inicio de una nueva vida.

A finales de mayo todo había terminado.

A lo largo de todo el año siempre tuve confianza en mi cirujano.
Al final, terminé mi tratamiento y estoy muy contenta. Los resultados han sido excelentes: pude recuperar toda la longitud de mi pierna, el eje de la rodilla se corrigió y la pierna ha quedado totalmente recta.
No lo hice simplemente por estar guapa, sino también por mi salud. Es muy útil poder caminar correctamente en la vida diaria.
A pesar de haber dedicado un año de mi vida a estas operaciones, visto el resultado final, hoy en día he olvidado todos los momentos difíciles.
Mi vida ha cambiado mucho, he redescubierto el placer de andar con sandalias, e incluso con los pies descalzos.
Todo esto se lo debo a mi cirujano y por eso quiero manifestarle mi más profundo y sincero agradecimiento.
Era un sueño y el doctor Jean Marc Guichet lo hizo realidad.

Con voluntad, confianza y paciencia todo puede curarse.


     

Docteur Jean-Marc GUICHET, MD, PhD, Doct Sci - Centre Phocea, 14 Blvd Gustave Ganay 13009 Marseille
Téléphone : +33 (0) 491.777.547 contact@allongement-os-grandir.com